lunes 14 de marzo de 2011

¿Sueñan los humanos con Lolitas eléctricas?



El complejo de Edipo se sustancia en el deseo latente frustrado de matar al padre y follar a la madre. Sin embargo, lo anterior se cumple, invertido, de forma tanto o más frecuente en las mujeres: querrían matar a la madre y que las folle el padre. Complejo de Electra lo llamó Jung.

Las niñas que crecen sin el suficiente afecto paterno desarrollan tiempo después un comportamiento patológico que podríamos llamar lolismo eléctrico. La ausencia de atención y afecto puede deberse a la separación de los padres, pero también a otras muchas causas, como la preferencia por otro de los hijos o la simple incapacidad afectiva del progenitor.

Esta entrada puede servir de ayuda a quienes padecen a alguna Lolita eléctrica, y de espejo terapéutico a las criaturas de esa condición que son fans de nuestro blog, que sabemos que las hay.
Las características de estas Lolitas son, a saber:

1. Buscan relaciones sexuales con hombres mucho mayores que ellas, con edades similares a las del padre ausente. Tratan de liberarse del complejo de Electra anulando a la madre (se van de casa), y follándose a un representante (avatar) del padre.

2. Exigen de su amante toda la atención, afecto y aplausos que no obtuvieron de su padre, con un extra en concepto de interés por demora en el pago. Esta exigencia es asfixiante, egoísta y disparatada, incluso para los estándares femeninos. Ha de ser continua e incondicional.

3. A la vez que exigen lo anterior, quieren vengarse del padre que las ha abandonado (idea esta del abandono en la que la madre habrá insistido durante años). Por ello someten al padre-avatar a todo tipo de castigos, en forma de caprichos, humillaciones, vejaciones y agresiones.

4. Lo anterior tiene lugar en el contexto de un comportamiento esquizoide, con desdoblamiento de la personalidad. Estas Lolitas eléctricas, todas ellas, pasan con gran facilidad de estados de aparente normalidad a otros de agresividad física y verbal desatada, aderezados con zafiedad propia de las putas del puerto.

5. Todas se presentan (y se quieren ver a sí mismas) como almas torturadas, frágiles y sensibles, adoptando el disfraz de artista. Se hacen pasar por pintoras, escritoras, fotógrafas o cosa parecida, y fingen practicar dichas artes, que aprovechan a menudo para el puro exhibicionismo (coño en ristre).

Si bien no todas las hijas con merma de afecto paterno tienen que convertirse en unas Lolitas eléctricas, o al menos no me ha sido posible comprobarlo, las características arriba descritas siempre parecen ir precedidas de la mencionada falta de afecto paterno.

¿Sueñan con Lolitas eléctricas? Pues tengan cuidado. Bajo un disfraz más o menos apetecible, sobre todo para un hombre de cierta edad, tenemos a una enferma venenosa, peligrosa e incurable.

Decía Unamuno que los españoles son inmunes al psicoanálisis, pero eso podría predicarse en realidad y con generalidad de las mujeres. Una vez constituidas, las hembras son inmodificables. En adelante sólo buscan aplauso y afirmación. Yo es que soy así, dicen, con toda la cara.