sábado 21 de enero de 2012

Ellas confiesan XX: Anna Smajdor



La doctora Anna Smajdor acaba de publicar un artículo en el Cambridge Quarterly of Healthcare Ethics titulado "In Defense of Ectogenesis". ¿Y qué es la Ectogenesis? Gestación artificial. ¿Recuerdan Matrix?




Las feminazis han identificado claramente el problema, pero creo que las máquinas, más que liberar a las mujeres acabarían por condenarlas a una vida de hombres, quieran o no.

Les acompleja y atormenta el asunto clave: la huella diferente de hombres y mujeres en la historia. Pero hoy parir no es obligatorio. ¿Por qué lo hacen entonces? Cuando se dice que las mujeres "se sacrifican" al tener hijos quieren dar a entender que lo hacen por los demás (por la especie, la raza o qué sé yo) .

Yo creo que lo hacen por sí mismas. La mayoría de las mujeres quieren gestar, parir, amamantar y todo lo demás. Lo consideran una experiencia vital irrenunciable e insustituible. Sus cuerpos y sus mentes están adaptados además a esa misión. Pero claro, con máquinas como alternativa tener hijos de forma natural sería una decisión lúdico-personal, como cualquier otra, y el chantaje del "sacrificio" se acabaría.


jueves 1 de diciembre de 2011

Las mujeres y las finanzas: Erin Callan


Esta dulce criaturita, Erin Callan, hundió Lehman Brothers. Era la CFO (Chief Financial Officer) de Lehman, hasta el mes de junio de 2008, cuando el jefazo (CEO) Dick Tuld la despidió. Al parecer las acciones de Lehman caían sin parar, a pesar de los esfuerzos de Callan por convencer a todo el mundo de que la empresa tenía liquidez suficiente y de que su situación estaba lejos de la de Bear Sterns.



Es curioso que esta abogada, sin experiencia en contabilidad o finanzas, ocupara la posición de directora financiera. A saber. El caso es que para una vez que llegan arriba, van y hunden la empresa. 

viernes 11 de noviembre de 2011

The New Yorker


"Me estoy centrando menos en las mujeres y más en acumular las cosas que podrían desear".

... directo al grano...

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sábado 1 de octubre de 2011

Ellas confiesan XIX: Catherine Hakim



Esta socióloga de la London School of Economics se mete en líos por decir lo que se sabe desde hace mucho, o por divulgarlo.

La entrevista enlazada arriba no tiene desperdicio. Entre otras cosas, niega "la idea de que hombres y mujeres tienen la misma idea de la vida", defiende que "los hombres tienen derecho a competir con las mujeres en igualdad de condiciones", asegura que "instaurar una cuota [para mujeres] sería una traición a la meritocracia", etc.

Sobre los políticos y su feminismo trasnochado, apunta que "deberían tener estas cifras en cuenta y diseñar sus políticas sobre bases científicas y no sobre pura ideología". En cuanto al rollo de la discriminación salarial, Hakim apunta que "las mujeres piden otras cosas a sus jefes. Más tiempo libre o un contrato a tiempo parcial [en vez de aumentos de sueldo]".

En cuanto a los manejos matrimoniales femeninos, Hakim señala algo conocido: "Dos tercios de las británicas prefieren casarse con un hombre que gane más dinero que ellas. (...) Quieren tener un marido con un sueldo mejor que ellas porque piensan en el futuro. En algún momento querrán tener un hijo y pasar más tiempo con él y en ese escenario es mejor que los ingresos de su esposo sean más altos para que la renta de la familia ni se resienta". Y cuando digo conocido, quiero decir conocido por las propias víctimas: "cuando les preguntamos a los esposos de las encuestadas si sabían que sus esposas querían casarse con alguien con más sueldo que ellos, todos dijeron que ya lo sabían".

lunes 5 de septiembre de 2011

Scorsese about women: Apuntes al natural

Retomamos una entrada anterior de este blog dedicada a una película de Scorsese. Se trata de una de las mejores del neoyorquino: un cortometraje incluído en la película colectiva (Allen, Coppola y Scorsese, donde el segundo entró a sustituir a Spielberg) "Historias de Nueva York", de 1989, titulado "Apuntes al natural" (Life Lessons).


Trata de un pintor (Lionel Dobie, Nick Nolte) que vive con una mujer más joven que él y que hace como que pinta (Paulette, Rosanna Arquette). Él necesita la compañía de ella, y ella la confirmación de su valía como pintora por parte de él. En cierto momento él le dice que pinta por necesidad vital, independientemente de que su pintura sea buena o mala, guste o no guste, y ella comprende que no va a obtener de él lo que busca, y le abandona (suponemos que comprende también lo que es ser artista, y abandona la pintura).



Literalmente, él le dice esto: “¿Qué demonios importa lo que yo piense? Es tuyo. Haces arte porque tienes que hacerlo. Porque no tienes opción. No tiene nada que ver con el talento, tiene que ver con no tener opción de no hacerlo. Si te rindes, no tenías que haber pensado en ser artista.”



Se puede resumir todo en la vieja pregunta: "Si vivieras en una isla desierta sin esperanzas de escapar, ¿escribirías, pintarías, compondrías? Sólo si respondes que sí, entonces eres escritor, pintor o compositor". No estaría mal saber qué diablos harían las mujeres en una isla desierta.



Ellas sólo buscan el aplauso, la confirmación, la aceptación. Para ellas todo es un medio, y nada es un fin en sí mismo, salvo tener hijos, y destacar, ser aplaudidas. El cómo, da lo mismo. Todo es instrumental. Son muy pragmáticas, dicen.


miércoles 31 de agosto de 2011

Citas a granel IV




Cuando una mujer te da el corazón jamás podrás deshacerte del resto.
John Vanbrugh

Desgraciadamente para nosotros, los modistos de alta costura, demasiadas mujeres que se desvisten al contado se visten a crédito.
Louis Féraud

Para saber hasta dónde llega la crueldad de estos encantadores seres que idolatramos tanto, hay que ver a las mujeres entre ellas.
Honoré de Balzac

Cuando hablan de una mujer cultivada, yo me la imagino con una escarola entre las piernas y perejil en las orejas.
Sacha Guitry

No se puede fiar un secreto a una mujer que no sea muerta.
Quevedo

Deja más huellas el agua sobre un pato que la deshonra sobre una mujer.
Jean Girardoux

No están en este mundo más que para dormir, para engordar, para ser bellas, para no hacer nada y no decir más que tonterías.
Mademoiselle de Scudéry

La mayoría de las mujeres se entregan a Dios cuando el diablo ya no las quiere.
Sophie Arnould

sábado 23 de julio de 2011

Ponen en su sitio a Lydia Bosch


En una entrada anterior contábamos la brutalidad con la que la presunta actriz Lydia Bosch trató de chantajear a su ex-marido para desvalijarlo. El hombre ha tenido la sangre fría suficiente para soportar una larga guerra, y ahora ve por fin los frutos.

Fue acusado incluso de agresión sexual a una hija de una relación anterior de Bosch, que convivía con ellos, como represalia por negarse a firmar un acuerdo de divorcio expropiatorio. Los tribunales desestimaron la demanda de ella, pero a pesar de ello le dieron buena parte de lo que pedía en cuanto a manutención de los hijos, pensiones compensatorias y el régimen de visitas de los hijos que tienen en común. Algo parecido le ha ocurrido al pobre Espartaco, víctima de otra pija desvalida.

El hombre, Alberto Martín, perseveró y recurrió la primera sentencia de divorcio, y ahora ha visto por fin, y por primera vez tras una larga pesadilla, la luz al final del túnel. Los jueces de la Audiencia Provincial han desmontado las condiciones leoninas que el juez de primera instancia impuso al tal Martín, aceptando los argumentos (disparatados) de Bosch.

Recurriendo uno puede acabar anulando los disparates de cualquier juez, pero que éstos puedan producirse es ya suficiente para alarmarse. Si consideramos además lo lenta que es la justicia, y lo cara que puede ser... estamos vendidos. Esperemos que el Supremo vaya sentando una jurisprudencia que acabe con estas salvajadas. Esperemos también que la Bosch termine algún día en la cárcel, porque lo suyo es criminal.

Pd.- Al parecer los tribunales han cerrado ya definitivamente la puerta a los chantajes de la energúmena. La sentencia de la Audiencia Provincial no se puede recurrir y las condiciones que establecía, mucho más razonables para el ex-marido, se mantienen. Lydia, game over.

domingo 1 de mayo de 2011

Hijos + Hipoteca = Esclavitud de por vida





El Tribunal Supremo ha establecido que cuando una pareja se divorcia (véase también aquí y aquí), teniendo un piso hipotecado en gananciales, cada uno debe pagar la mitad de la hipoteca. Algunos tribunales venían estableciendo otro criterio: que la hipoteca se pagara en proporción a los ingresos relativos de cada uno, es decir, que el hombre pagara la mayor parte. Razonamiento jurídico aparte (si considerar la hipoteca carga o deuda del matrimonio), la esencia del problema está en cómo justificar que una persona que rompe toda vinculación con otra y liquida una sociedad, tenga que seguir transfiriendo renta y patrimonio a la otra.

Las reacciones no se han hecho esperar (con más detalle aquí y aquí). Algunos celebran la noticia:

"¿Qué culpa tiene el hombre de tener que pagar una casa que esa mujer no puede permitirse? Normalmente, si alguien no puede pagar algo no lo compra o lo liquida".

Su sueldo es de 1.800 euros y paga a su ex mujer 700 euros al mes. Al tener ella la custodia de los niños, él ha tenido que buscarse una vivienda. La situación económica le ha obligado a regresar, al menos de momento, a casa de sus padres. Entre el pago de la pensión y el de la hipoteca, “me quedan 300 euros para vivir al mes y paga comida, paga transporte, gastos corrientes… es una desgracia –se lamenta Carlos-, pero a mí el juez me ha marcado la vida”. Durante los meses de verano se da, además, la circunstancia de que el mes que él está con sus hijos y que, por tanto, corre con los gastos de manutención, tiene que seguir dando a su ex pareja los 700 euros de rigor.

Imaginemos que en un matrimonio él aporta el 80% de la renta y ella el 20%, y que compran, a medias, una casa de la que ella paga sólo el 20%. Obviamente ella está disfrutando de un nivel de vida superior gracias a él, quien le está transfiriendo el 30% de la propiedad a ella. Cuando un matrimonio se rompe ese mecanismo de explotación económica que contiene (y oculta) debería romperse también. Como no es así, queda al descubierto, protegido y preservado por las leyes. Ya no tienes vinculación con otra persona, pero tienes que seguir transfiriéndole renta y patrimonio. ¿Por qué?

Hay quien critica el criterio normalizador del Supremo, y lo mejor son los argumentos:

“es una barbaridad porque se está experimentando con los niños. Usted fíjese en los enfrentamientos que pueden generarse entre el padre y la madre, imagine la convivencia y lo que puede ser el hoy te toca a ti y mañana a mí. Le pongo un ejemplo, te rompo los enchufes y ahora te buscas quien te los arregle los meses que te toque vivir a ti. El experimento puede acabar siendo un estropicio, me gustaría saber qué pasaría dentro de unos años y cómo influirá esta nueva fórmula en los niños”.

"Son necesarias acciones positivas para equiparar a hombres y mujeres", y lo explica con un ejemplo muy ilustrativo: "Si en una carrera yo soy coja, a no ser que me den un kilómetro de ventaja, jamás podré llegar antes, ni a la vez".

¿Arreglar enchufes? ¿No hay conflictos con los regímenes de visitas? ¿Cómo influye en los niños la pérdida total del padre? ¿Acciones positivas? ¿Qué se supone que es eso? ¿Equiparar? ¿Tras un divorcio? ¿Las mujeres son cojas? No se puede resumir mejor (ni de forma más brutal) el feminismo corsario de nuestros días. No veo por qué tiene que ser problema del ex-marido que el nivel de renta de su ex-pareja sea menor, ni por qué tendría que "equipararse", ni antes, ni durante, ni después del matrimonio. Si ella se ha beneficiado del mayor nivel de renta de su pareja durante el matrimonio, eso que se lleva. Pero pretender perpetuar el beneficio aún después... Y ojo porque las perjudicadas por la sentencia buscan un subterfugio: alegar que no pueden pagar su parte de la hipoteca y pedir una pensión compensatoria del ex-marido, o una más alta. Esto supondría conseguir lo mismo por otros medios.

Es difícil de entender por qué la ex-mujer tiene que vivir igual que el ex-marido cuando éste gana mucho más porque estudió más antes de conocerla, trabajó más y mejor o le ayudaron sus padres. Si los políticos quieren que seamos iguales, que lo paguen ellos. Y si quieren que ellas vivan como cuando estaban casadas (aprovechándose de sus maridos) que lo paguen ellos también. Una vez el matrimonio se rompe el padre sólo debe ser responsable de sus hijos por mitad, y nada más.

De lo que se ha tratado siempre es de utilizar el matrimonio y los hijos como forma de promoción económica y social, claro está. La custodia compartida obligatoria como norma y la separación de bienes como régimen por defecto ayudarían un poco más a poner coto a esta barbaridad de las mantenidas feministas.


jueves 7 de abril de 2011

Las mujeres actuales tienen mucha más cara que las de antes


No lo digo yo, lo dice una antropóloga (una tal Ann Ross) de la Universidad de Carolina del Norte. La buena mujer se ha dedicado a recolectar calaveras en la península ibérica, unas del siglo XX y otras del XVI, de hombres y mujeres. Una vez reunida la colección, la investigadora en cuestión se puso a tomar medidas y a comparar, y ha descubierto esto:
... la estructura facial de la española moderna es mucho más grande que la estructura de las mujeres del siglo XVI.
¡Toma ya! Las de ahora tienen mucha más jeta que las de hace cuatro siglos. Ahora se entienden algunas cosas. Digo yo que si la progresión sigue así, dentro de poco... En fin, da miedo pensarlo.

¿Qué explica las diferencias de jeta? Al parecer, la nutrición y los factores medioambientales. Esto ya me desconcierta más, porque parece indicar que es mejor tenerlas desnutridas en la ciudad, que bien alimentadas en el campo. Reflexionemos.

lunes 28 de marzo de 2011

Ellas confiesan XVIII: Doris Lessing



La activista feminista (léase, feminazi) Doris Lessing, autora del famoso El cuaderno dorado (1962), confiesa que el acoso a los hombres se les está yendo de las manos. La criatura acusa ahora a las mujeres de agredir e insultar a los hombres. ¿Busca la redención ahora, a los 81 años? No, no se despisten...

... no crean que le ha dado un ataque de lucidez y honradez intelectual. Qué va. Lo que quiere es que las feminazis concentren su energía (léase, su violencia) en el punto que ella considera que debe ser la clave de sus reivindicaciones:
... y también mencionó la energía que las mujeres deberían invertir para mejorar leyes que les son desfavorables como la que se refiere al cuidado de los hijos...
Leyes que les son desfavorables... querrá decir ausencia de leyes, lo cual les resulta desfavorable. Quieren que se regule la vida doméstica. Curiosamente lo mismo que pedía Badinter, como pueden ver en la entrada que le dedicamos en este blog. Esa es la clave porque no es verdad lo que proclama Lessing, a saber, que "hoy contamos con mujeres maravillosas en todos los campos". A pesar de todos los privilegios y abusos, las mujeres siguen sin estar, o están, pero haciendo no se sabe bien qué.

Ella es perfectamente consciente de que eso no se debe a ninguna discriminación, y lo confiesa, con la boca pequeña. Con toda su cara dura, Lessing asegura que "gracias al movimiento feminista (...) las mujeres gozan de una relativa igualdad con los hombres". Relativa igualdad, dice, cuando la verdad es que nosotros estamos con el culo pegado a la pared, y con todas las leyes en contra.

Pero para lo que interesa sí hay que volver a la carga. Lessing repite otra vez el cuento de la discriminación a las mujeres en las leyes (falsedad descarada que los hombres tenemos que tragarnos sin defendernos, se entiende). Vean:
Hoy, según Lessing, las mujeres deberían centrar su energía en la modificación de leyes obsoletas que las atañen en lugar de "desperdiciar energía" insultando y humillando inútilmente a los hombres.
¿Pero qué leyes, si ya se había alcanzado una relativa igualdad? ¿Desperdiciar energía? Como señalaba Badinter (las dos coinciden totalmente), en vez de zarandear a los machos para conseguir privilegios laborales, penales o fiscales, que no funcionan más que para que pillen algunas, lo que hay que hacer es concentrar la presión sobre el punto que explica (según ellas) su lamentable posición relativa en la historia: la procreación y el cuidado de los hijos.

Lessing asegura que "las mujeres más estúpidas, ignorantes y repugnantes pueden descalificar a los hombres más buenos, amables e inteligentes". Qué tontería. No es ese el tema. Las mujeres necesitan parasitar a los hombres, a cambio de procrear. Esa es la ecuación. Sacan todo lo que pueden de su huésped a cambio de poner huevos.

Insistir en las viejas reivindicaciones es de "ignorantes y estúpidas", según Lessing, porque no se dan cuenta de que por ese camino no atacan la raíz del problema. Hay que "concentrar" la energía agresiva en conseguir atarnos al cuidado de los hijos, porque interpretan que eso es lo que les impide ser como nosotros. Si nos convierten en mamás, ellas podrán ser como los hombres... por fin. Ese es el mensaje implícito de Lessing, y de Badinter, dos chaladas.

Digan lo que digan esas dos, la mayoría de las féminas no tiene especial problema en aceptar lo que son, para lo bueno y para lo malo. Queda abierto el tema de determinar quiénes son más "estúpidas, ignorantes y repugnantes".




lunes 14 de marzo de 2011

¿Sueñan los humanos con Lolitas eléctricas?



El complejo de Edipo se sustancia en el deseo latente frustrado de matar al padre y follar a la madre. Sin embargo, lo anterior se cumple, invertido, de forma tanto o más frecuente en las mujeres: querrían matar a la madre y que las folle el padre. Complejo de Electra lo llamó Jung.

Las niñas que crecen sin el suficiente afecto paterno desarrollan tiempo después un comportamiento patológico que podríamos llamar lolismo eléctrico. La ausencia de atención y afecto puede deberse a la separación de los padres, pero también a otras muchas causas, como la preferencia por otro de los hijos o la simple incapacidad afectiva del progenitor.

Esta entrada puede servir de ayuda a quienes padecen a alguna Lolita eléctrica, y de espejo terapéutico a las criaturas de esa condición que son fans de nuestro blog, que sabemos que las hay.
Las características de estas Lolitas son, a saber:

1. Buscan relaciones sexuales con hombres mucho mayores que ellas, con edades similares a las del padre ausente. Tratan de liberarse del complejo de Electra anulando a la madre (se van de casa), y follándose a un representante (avatar) del padre.

2. Exigen de su amante toda la atención, afecto y aplausos que no obtuvieron de su padre, con un extra en concepto de interés por demora en el pago. Esta exigencia es asfixiante, egoísta y disparatada, incluso para los estándares femeninos. Ha de ser continua e incondicional.

3. A la vez que exigen lo anterior, quieren vengarse del padre que las ha abandonado (idea esta del abandono en la que la madre habrá insistido durante años). Por ello someten al padre-avatar a todo tipo de castigos, en forma de caprichos, humillaciones, vejaciones y agresiones.

4. Lo anterior tiene lugar en el contexto de un comportamiento esquizoide, con desdoblamiento de la personalidad. Estas Lolitas eléctricas, todas ellas, pasan con gran facilidad de estados de aparente normalidad a otros de agresividad física y verbal desatada, aderezados con zafiedad propia de las putas del puerto.

5. Todas se presentan (y se quieren ver a sí mismas) como almas torturadas, frágiles y sensibles, adoptando el disfraz de artista. Se hacen pasar por pintoras, escritoras, fotógrafas o cosa parecida, y fingen practicar dichas artes, que aprovechan a menudo para el puro exhibicionismo (coño en ristre).

Si bien no todas las hijas con merma de afecto paterno tienen que convertirse en unas Lolitas eléctricas, o al menos no me ha sido posible comprobarlo, las características arriba descritas siempre parecen ir precedidas de la mencionada falta de afecto paterno.

¿Sueñan con Lolitas eléctricas? Pues tengan cuidado. Bajo un disfraz más o menos apetecible, sobre todo para un hombre de cierta edad, tenemos a una enferma venenosa, peligrosa e incurable.

Decía Unamuno que los españoles son inmunes al psicoanálisis, pero eso podría predicarse en realidad y con generalidad de las mujeres. Una vez constituidas, las hembras son inmodificables. En adelante sólo buscan aplauso y afirmación. Yo es que soy así, dicen, con toda la cara.

martes 8 de febrero de 2011

Scorsese about women: After Hours



Catálogo de locas podría haberse llamado esta película. La verdad es que están así de piradas. No digo en una sola noche, pero a lo largo de mi vida me he encontrado con chaladas como las que aparecen en esta película, o una combinación lineal de ellas.

Tenemos, por ejemplo, a la suicida (1):



Todas van de suicidas, o te cuentan que han pensado suicidarse, o que lo han intentado, para hacerse las interesantes. Pero claro, salvo los casos clínicos, sólo se suicidan en las películas. Estos bichos están hechos para sobrevivir por encima de todo.

La que va de artista o de intelectual, de pasota, que está de vuelta de todo; en suma, la listilla (2):


Qué le vas a contar tú que ella no sepa. Con qué la vas a sorprender, a ver. Si no te tienen miedo, se ríen de ti. Normalmente simples drogadictas folladoras sin neocórtex que están en el recreo. Diez años después las puedes ver desvalijando maridos o con traje de chaqueta trepando a codazos en alguna empresa, o las dos cosas, porque al parecer estas criaturas pueden hacer dos a la vez.

La freaky histérica (3) que va de sensible y de víctima, pero que está absolutamente majareta:


Estas son muy peligrosas, aunque se las ve venir. Son como el reactor de Chernobyl: si lo tratas de apagar, malo; y si no, también. Explotan por una cosa o por otra, saltando de ataques de histeria agresiva-paranoica, a ataques de depresión llorica autodestructiva. Estas no van de suicidas, porque les prestarían una soga.

La psicópata destroyer (4), violenta, con pinta de muñeca diabólica:



Este modelo es terrorífico. Evítenlo a toda cosa. Son un 10 en la escala de Richter. Abundan, están rematadamente locas, y sueltas. Odian. Si te pones delante, pues a ti. Te pueden mandar a urgencias, o algo peor.

Por último, el vejestorio menopáusico (5) de ocho patas:



Se hacen las desvalidas y de hecho lo están, pero si te apiadas de ellas vas dado: os iréis al fondo los dos. Ellas saben que no tienen salvación posible, pero no quieren hundirse solas. Como ya no están para muchos saltos, tejen una tela, se quedan quietas y esperan, esperan, esperan... mientras se fuman un Ducados.

Y se alían todas para castrar finalmente al pobre desgraciado que sólo quiere mojar deportivamente, al menos un día, y que casi, casi lo paga con la vida:



Todas mujeres solitarias, por locas, o que se vuelven locas por estar solas.


martes 1 de febrero de 2011

Citas a granel III





La bigamia consiste en tener una mujer de más. La monogamia también.
Henry-Louis Mencken

Las mujeres se parecen a los caballos en que se burlan de quien no las sabe domar.
José de Letamendi

Las mujeres se callan a veces, pero nunca cuando no tienen nada que decir.
Paul Souday

Los caprichos de la especie femenina no se circunscriben a un solo lugar o a un solo clima. Son los mismos en todas partes.
Jonathan Swift

La única manera de comportarse con una mujer es haciendo el amor con ella si es hermosa, y si no lo es, haciéndolo con otra.
Oscar Wilde

La primera consecuencia de la confesión es reafirmar a los sacerdotes en su celibato.
Georges Elgozy

Una mujer que insiste en pedir consejo a un hombre casi siempre busca confirmar el suyo.
Madame de Maintenon